Tips de Sexualidad

Frecuencia de las relaciones sexuales

2010-04-26 07:20:58
Frecuencia de las relaciones sexuales

 La Frecuencia sexual depende de ambas personas
Como tantos otros temas que rodean a la sexualidad, el de la frecuencia de las relaciones sexuales, es uno de los que más inquieta tanto a varones como a mujeres, llegando a convertirse para muchos, en una presión.

Como si el hecho de mantener una determinada frecuencia sexual se tratase de algo matemático, esquemático y rutinario, o como algo que se lo debe cumplir a rajatabla, cueste lo que cueste.
Y en esta carrera por cumplir los dictámenes culturales se suelen presentar los indeseados trastornos sexuales de los cuales tanto se habla hoy en día, como son la eyaculación precoz, problemas de erección, falta o disminución en el deseo sexual, entre otros, por las presiones y sentimientos de frustración generados a partir de no poder cumplir con las expectativas o con este ritmo sexual predefinido por una sociedad que todo lo mide por la cantidad, como si esto garantizara la “calidad” y la plenitud sexual.
Lo cierto es que está muy extendido el pensamiento de que en una relación estable se debe tener sexo todos los días para funcionar como pareja, pero en realidad esto debe estar regulado por las necesidades de ambos integrantes de la misma y del espacio o tiempo que se puedan dar en su rutina, para un encuentro sexual relajado y distendido, como para dar lugar al disfrute y no sólo a un compromiso.

Algunos sentirán el deseo de hacerlo a diario, otros en cambio un par de veces a la semana, algunos sólo los fines de semana y más de uno, cada quince días, sin que esto les mueva un pelo, y es que según la Ley de Fisher, el cuerpo se adapta a las necesidades sexuales de cada persona según las circunstancias, ya que si se acostumbra a tener determinada frecuencia sexual, el cuerpo necesitará buscar esos momentos de intimidad, para saciar ese apetito sexual, mientras que si las relaciones sexuales son más espaciadas y por algún motivo, se pasa bastante tiempo sin tener sexo, el cuerpo también se acostumbrará a esta situación y no demandará.

Algo así como que el deseo sexual se va apagando, lo cual tampoco me parece lo recomendado ni lo buscado.
Al respecto, creo que la clave es encontrar el equilibrio y tener una buena comunicación con la pareja, para poder expresar y comunicar nuestros propios deseos y necesidades. En definitiva que la frecuencia, la determinen éstos, y no los dictámenes de la sociedad.

 

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