Baladas y Reflexiones

Cambio de ruta...

2014-06-20 17:26:13
Cambio de ruta...

Hola… Te cuento que hace dos años en la primera semana de agosto, visite con mi familia Roma, conocida como la Ciudad Eterna. Uno de los días, decidimos viajar a la ciudad de Asís, para visitar los lugares que conoció San Francisco y Santa Clara, ambos nacidos en esta bellísima ciudad.

Muy temprano, llegamos al lugar indicado por la agencia, y se nos informo que podríamos regresar a Roma visitando la ciudad de Peruginia, donde se elaboran unos riquísimos chocolates. Por supuesto, que mis sobrinos Patricia y Pablo aplaudieron la idea de este nuevo destino. Como eran varias los buses de turistas, nos hicieron subir a una de ellas, la cual realizaría la ruta Roma-Asís, Asís-Perugina-Roma. Al medio día llegamos a Asís, visitamos la ciudad y los lugares más emblemáticos: La Basílica de Santa Clara y la Basílica de San Francisco, auténticas obras de arte.
Después del almuerzo, se nos permitió pasear un poco más y nos recordaron la hora que debíamos estar en el lugar y donde estarían esperando las custers. Ya instalados en ella estabamos felices y contentos, haciéndonos la idea de probar los deliciosos chocolates que íbamos a comer.

En un momento dado, el bus salió de la autopista y tomó una carretera auxiliar por lo que mi sobrino Pablito me dijo: -Tío los letreros indican Orvieto. –Sobrino, le respondí, seguramente sea ésta, una ciudad que está camino a Perugina. Cuando nos acercábamos a este preciosísimo lugar de Orvieto, recordaba aquel milagro que sucedió en 1264 donde el padre Pedro de Praga, nacido en Bohemia, Alemania, dudaba sobre la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía. Él decidió acudir a una peregrinación a Roma para pedir sobre la tumba de San Pedro la gracia de una fe fuerte. De regreso de Roma, Dios se le manifestó de manera milagrosa en la celebración de la Santa Misa en Orvieto, en la cripta de Santa Cristina, la Sagrada Hostia sangró llenando el corporal de la preciosa sangre.

La noticia del milagro llegó al Papa Urbano IV, quien se encontraba en las cercanías. Hizo traer el corporal y al constatar los hechos, instituyó la solemnidad del Corpus Christi, la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Fiesta que celebramos el día de hoy.

Nunca llegamos a Perugina, Dios había puesto en nuestro camino conocer Orvieto y el milagro Eucarístico que dio origen a la fiesta que hoy celebramos Corpus Christi.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!
 

Escúchalo en Baladas y Reflexiones
con el Padre Pablo

Todos los domingos de 9 p.m. a 1 a.m.

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