Baladas y Reflexiones

Carta a mamá

2015-05-11 08:45:04
Carta a mamá

Hola… En esta oportunidad, celebrando el Día de la Madre, quiero transcribir un poema que un gran sacerdote amigo mío escribió a su progenitora, quien falleció cuando él apenas tenía siete años. El padre Clemente Sobrado es pasionista y ha desarrollado una inmensa labor en parroquias, en libros y en programas de radio.

Éstas son sus sentidas palabras, dirigidas a su madre:

“Tenía yo siete años, sí, siete, recién estrenaditos, nuevecitos, aún sin gastar. Y ella sin decirme nada, por no disgustarme, se me fue calladita, se me fue al cielo. Sí, aquel día de junio, ella, sin decirme nada, se me fue en silencio.

En el campo graneaban las espigas del trigo de junio. En el huerto, los ciruelos cargados de frutas. Dentro yo, su hijo de rodillas ante su cuerpo, estrenaba mi llanto de niño. Aún no había aprendido, eso que llaman vivir. La vida, aún no me lo había enseñado, pero allí solito, pegadito a su lado, aprendí que también llorando, se aprende a vivir. Solita ella, echada en su cama. Solito yo de rodillas, a su lado, solitos los dos, cual dos enamorados. Sin decirnos cosas, sin decirnos nada, porque el amor no habla, cogidos de la mano. Llegó la gente, la gente del barrio. Llegaron ellos, llegaron ellas. Y todos se hicieron dueños de mi madre. Me la lavaron, me la enlutaron, me la llevaron y me la enterraron. Ellos lo hicieron todo, no me dijeron nada, para qué decir cosas a un niño que no sabe nada. Luego, volvía la gente triste del entierro, y bajito decían, para que no me enterara, pobrecito el niño él es el huérfano.

Ellos se venían, a ella la dejaron, allá en el cementerio, tapadita de tierra por si tenía frío en los días de invierno.
Toditos se fueron, toditos rezando. Y yo solito, tan solo en la vida, como ella, mi madre cubierta de tierra.

Han pasado los años, han pasados los meses, meses de junio con espigas graneando.
Ella en el cielo, yo aquí andando sembrando la vida, floreciendo en la tierra.

Perdóname. Vieja, que no lo eras tanto. ¿Sabes mamita que no tengo flores? Y estoy muy lejos, lejos de nuestra tierra.
Pero, no te preocupes, madre, que sobre tu tumba, no habrá quien te ponga flores, y crecerá la hierba, mas habrá siempre, una vida, mi vida, que quiere ser la flor de tu vida.
Tu hijo.

Por mi parte nada más, pero aprovecho la oportunidad para expresar al padre Clemente mi admiración y para todas las madres, mi oración y Bendición del Cielo.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Escúchalo en Baladas y Reflexiones
con el Padre Pablo

Todos los domingos de 9 p.m. a 1 a.m.
 

¡Este video está dando la vuelta al mundo!

Posted by Radio Ritmo Romántica on Lunes, 4 de mayo de 2015

Comentarios