Baladas y Reflexiones

¡Conoce la historia de Juan María Vianney, 'Patrono de los Párrocos'!

2016-08-05 20:11:06
¡Conoce la historia de Juan María Vianney, 'Patrono de los Párrocos'!
(Foto: pinmaculadavg.wordpress.com)

¡Hola!… El jueves pasado, la Liturgia de la Iglesia nos recordaba a un modelo de cristiano cuyo corazón era tan generoso y tan lleno de Cristo que ha sido proclamado ‘Patrono de los Párrocos’.

En Lima hay una parroquia que lleva su nombre: Juan María Vianney, pero todos lo conocemos como Santo Cura de Ars.

Nació un 8 de mayo del año 1786 en un pueblito de agricultores y pastores de ovejas. Provenía de una familia muy pobre, por ello cuando de niño pidió a su padre que le dejase ir a estudiar sacerdocio, el padre pensando en que necesitaba de sus manos para poder trabajar en el campo, se negó diciéndole: Juanito, tú cuidas las ovejas y eres una ayuda importante para la familia. No nos puedes abandonar.

Cuando Juan tenía 17 años, Napoleón entró en guerra y sus ejércitos estaban formados por jóvenes que eran reclutados en los pueblos y preparados para la guerra en los cuarteles de las ciudades. Llegaron al pueblo de Juan y él con 17 años era ‘materia disponible’ para el ejército de Napoleón. Después de varias horas de camino, al pasar por un pueblo vio una Iglesia abierta y entró a rezar. Cuando salió no había nadie, como nunca había salido de su pueblo y no sabía a dónde iban los demás jóvenes, se regresó a su casa. Se presentó ante las autoridades y le dijeron que debía enrolarse en el ejército, porque como desertor lo iban a condenar a muerte. Por el camino, Juan se encontró con una persona a la que le pidió que le indique el camino para llegar al lugar en donde reclutaban a los jóvenes para el ejército. Por cosas de la vida, este joven era un desertor del ejército y lo llevó por un camino equivocado, alejándolo del batallón. Al llegar a un pueblo, se presentó ante el alcalde y este le dijo que se quede a dormir en su casa y le ayude en las tareas del campo. Después de algunos meses, Napoleón publicó un edicto en donde perdonaba a todos los que habían abandonado el ejército, quedando absuelto de toda culpa. Entonces nuestro querido Juan regresó a su pueblo. La próxima semana continuaremos con la historia.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

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