Baladas y Reflexiones

¡Dios siempre nos tiene algo mejor!

2016-07-15 20:10:20
¡Dios siempre nos tiene algo mejor!
(Foto:Istock.com)

Hola… Próximos a Fiestas Patrias, en homenaje a todos aquellos cuyos corazones envueltos de la bicolor sean capaces de superar las adversidades y hacer grande al Perú.

Hablaremos de la historia de un hombre que tocado por la “MANO DE DIOS”, por más de cuarenta años dio maravillosas obras de arte a la humanidad, admiradas y aplaudidas. Pero para él, los tiempos no siempre fueron favorables. En un momento de su vida tuvo la desgracia de sufrir una enfermedad, a modo de anécdota les cuento que padeciendo una parálisis en su cuerpo, alguien le recomendó unas aguas milagrosas. Acudió una mañana y le indicaron que solo debía estar dos horas en el agua. Nuestro buen amigo, desoyendo la recomendación, permaneció sumergido en el agua durante diez horas ininterrumpidas. Al salir, su brazo y su pierna se habían curado.

Dándoles algunos datos, nació en Inglaterra en el año 1700, fue aplaudido por la sociedad londinense y en algún momento fue repudiado. La gente no acudía al teatro por el frío y la crisis por la que atravesaban, por lo que sus obras no podían ser representadas y sus ingresos eran nulos. Un día, paseando por Londres pudo ver entre la niebla la silueta de la torre y la fachada de una Iglesia. Acercándose a ella, increpó a Dios diciéndole: “No tienes compasión de mí, estoy solo y abandonado y tú te desapareces”. Sin embargo, en su singular oración con Dios le dijo: “Estoy seguro de que estás preparando algo grande para mí”.

Llegó a su casa, entró en su cuarto y encontró un pequeño sobre encima de la mesa, el documento lo firmaba un poeta de cuarta categoría llamado Charles Jennens, quien le enviaba el texto para una composición musical llamada: “Un oratorio sagrado”.

Nuestro amigo sonrió pensando que tenía en sus manos una auténtica tontería, teniendo en cuenta de quién venía, sin embargo una frase le llamó la atención: “El Señor me dio el mensaje”. Al leer esto, cambió de actitud y al continuar leyendo encontró esta frase en donde el autor se refería a Jesucristo: “Fue despreciado y rechazado por los hombres… buscó a alguien que se compadeciera de él, mas no halló a ese hombre”. Esto cambió su vida.

Contándoles a modo de telegrama, encerrado en su cuarto durante veintitrés días, apenas alimentándose de agua y poco más, este hombre llamado Haendel le regaló a la humanidad su “Mesías”. Quiso estrenar la obra en Londres, pero su desprestigio era tan grande que nadie se lo aceptó. Se fue a Dublín y allí tuvo un éxito arrollador. Lo llamaron de Londres, en donde lo reestrenó. El rey de Inglaterra fue el día de la presentación y cuando el coro final comenzó a cantar el ‘Aleluya’, se puso en pie y todos los presentes hicieron lo mismo.

Desde aquel día hasta hoy, más de trescientos años después, cuando se presenta esta obra el público permanece parado hasta el final de su ejecución.

No hay tiempos fáciles o difíciles, solo hay hombres grandes o mediocres. Esta frase para mi mami en su primer mes de partida a la casa del Padre: “FÁCIL FUE AMARTE, IMPOSIBLE SERÁ OLVIDARTE”.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

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