Baladas y Reflexiones

El amor...

2014-09-12 17:33:34
El amor...

 

Hola… Para quienes me han leído la semana pasada, sabéis que los convoqué para hoy. El domingo anterior, les conté la historia de una niña que fue salvada del fuego, por aquel hombre que la acogió y que previamente le había demostrado que por amor desinteresado uno puede dar su vida por los demás. Mencionamos como Jesús nos ha dado su vida y que lo único que desea es que si queremos seguridad Él, que nos amó, será nuestra plena seguridad.

Te pedí que estuvieras este domingo conmigo, porque cuando hablamos de una relación de pareja, podemos entender que hay muchos caminos que hoy se nos ofrece. Con el cariño y respeto de siempre me dirijo a ti, seas hombre o mujer y estuvieras en este momento en una etapa de enamoramiento, con tu permiso te diría -confía plenamente en esa persona que es para ti: “el amor de tu vida”, siempre y cuando sea capaz esa persona de dar la vida por ti. En una relación de pareja no hay discursos, ya que las palabras y los escritos hoy en la época de las comunicaciones, es lo más fácil del mundo. Observa a esa persona no porque sea brillante, no porque te ofrezca “el oro y el moro”, no porque te ofrezca o tú creas que te pueda ofrecer una tranquilidad económica para el resto de tu vida. La niña de nuestra historia escuchó todas las posibilidades, pero ninguna de las personas le ofrecieron lo más importante que necesitamos los seres humanos, que es el amor. Los conocimientos con los años pasan, las comodidades no son eternas, los bienes materiales se marchitan, por ello y solo por ello quien al ofrecerte su corazón, lo hace con el aval de haber liberado tu vida “del fuego del mundo”, y que está dispuesto a quemarse y no ofrecerte una belleza externa y que sus heridas por te demuestren que para él o ella tú eres lo más importante.

Los contratos son efímeros, el amor nunca muere porque el amor surge del corazón, y solo cuando este se detiene deja de amar aunque momentáneamente, porque la verdad es que el amor es eternidad. Llegará un momento en tu vida que haciendo el recuento de los momentos vividos, te darás cuenta que en tu ocaso solo merece la pena, aquellos instantes en los que fuiste amado y aquellos en los que amaste.

No es un consejo, es parte de la historia de la vida a la que todos tenemos acceso y es aprender de ella que no son las ofertas las que mandan, sino el cada día bañado de esfuerzo, de lucha, de compromiso y sobre todo de sacrificio. Esto que me refiero al amor, está encaminado al amor de pareja.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos Bendiga!

Escúchalo en Baladas y Reflexiones
con el Padre Pablo

Todos los domingos de 9 p.m. a 1 a.m.

 

 

 

 


 

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