Baladas y Reflexiones

El regalo más grande...

2015-02-23 08:12:20
El regalo más grande...


Hola… Próximos a inaugurar el año académico, tenía pendiente para ustedes una carta que, desde la dirección del colegio, llegará al corazón de todos los padres de familia cuyos hijos vivirán durante el presente año escolar una bella historia de sus vidas: “El Aprendizaje”.

Hace unos días, a través de estas mismas líneas, les trasmití la carta que un padre de familia le escribió al maestro de su hijo.

Hoy, como maestro, le contesto al padre de familia desde la luz y la sabiduría iluminadora del Santo de Hipona: San Agustín. “A los padres les corresponde actuar en casa para responder por aquellos que les están sometidos. Dios ama la disciplina, pero la inocencia falseada del padre que da largas a los pecados de los hijos es perversa. El hijo vive la debilidad del padre con inoperancia y peligro cuando más tarde tiene que experimentar la severidad de Dios.

El pecado que no te desagrada en el hijo, en el fondo te agrada a ti: no cometes el mismo acto, pero te mueve la misma concupiscencia.
Hermanos, cuiden a sus hijos cristianos en cuyo nombre se comprometieron solemnemente en el bautismo. Que no les preocupe demasiado que el hijo haga caso omiso de sus avisos, correcciones y hasta de su severidad. Ustedes hagan su parte; Dios le pedirá a él la suya. Instruye a tu hijo y hazlo de modo tal que tu instrucción vaya acompañada de pudor y liberalidad. Es decir, procura que tu hijo se avergüence de ofenderte sin que llegue a temerte como un juez severo…

Sembrar el trigo, cultivar la mies, preocuparse mientras madura y alegrarse con el fruto al que dedicó tantos afanes, es quehacer de unos pocos; pero cualquiera puede con un fósforo incendiar toda la mies. De la misma forma, es un gran deber engendrar un hijo, alimentarle y guiarle a la madurez, pero cuidado, que cualquiera puede matarle en un instante”.

Dejamos por un momento a San Agustín, padre y maestro, para pedirles en nombre de sus hijos a ustedes, padres de familia, que no olviden jamás que el regalo más grande que les ha dado el cielo es cada uno de sus hijos. Los hijos no son números, son historias que van a ser escritas en el libro de la vida humana y que en los primeros años de su vida, ustedes serán si me permiten la analogía como aquellos libros de caligrafía, “Palmer”, con los que en la década de los cincuenta y sesenta aprendíamos a escribir, de tal manera que cuando ya no teníamos los puntitos, éramos capaces de escribir con una letra perfecta porque el aprendizaje ya estaba inserto en nuestro cerebro.

Queridos padres, enseñémosles a vivir y dejémosles que ellos vivan.

 



Foto:http://bellezaslatinas.com
Video:NSConsuelo

Escúchalo en Baladas y Reflexiones
con el Padre Pablo

Todos los domingos de 9 p.m. a 1 a.m.

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