Baladas y Reflexiones

En Navidad... Di lo que sientes

2014-12-12 15:33:49
En Navidad... Di lo que sientes

Hola… Durante el presente año 2014, haciendo un recuento de luces y sombras, estoy seguro que el resultado final son más luces que sombras, más esperanzas que fracasos, más sonrisas que lágrimas. Aunque direccionando todo ello hacia el valor que debemos darle a nuestras vidas, lo encontraremos positivo y necesario para entender que esta es nuestra historia y que no vamos a cambiarla por nada ni por nadie.


Desde hoy quiero que ilumines tu alma para que veas con claridad y nitidez, a aquellas personas que a lo largo de tu vida y hasta este momento han significado un progreso en tu vida. Cercanos a vivir la Navidad y con el ajetreo propio de estas fechas, me adelanto a esta reflexión porque siento, y espero que no sea solo yo, que muchos de nosotros hemos perdido el gran don de Dios que es el don de la gratitud. Al leer estas líneas, esa persona olvidada en lo más recóndito de tus pensamientos ilumínala con tu gratitud, piensa en ella y sobre todo, ahora que tenemos tantas posibilidades, DÍSELO.

Para mí la Navidad no llega y se va, la Navidad es amor y Dios es amor, por lo tanto una sincera manifestación de gratitud es un gran paso para construir la Navidad.

Hace unos días, al salir de mi oficina para ir a celebrar una misa por la salud de un gran amigo mío, al pasar por la secretaría de la parroquia, lugar donde las personas esperan alguna información, al ver a una de ellas pensé que se trataba de alguien a quien conozco desde hace tiempo, pero como llevaba lentes y buzo me produjo cierta confusión. La saludé respetuosamente y como no me dijo nada, creí que se trataba de otra persona.

En el carro camino a la Iglesia, comencé a pensar si se trataba de la persona a la que conocía y que simplemente saludé por cortesía. Al regresar a casa pregunté y resultó que verdaderamente era la persona a quien por cariño y por amistad debí haber saludado.

Más allá de la anécdota, espero que esta próxima Navidad no pasemos despistados junto a esas personas que necesitan que les reconozcamos con nuestro afecto y con nuestro cariño. A veces están con “lentes y buzo” y nos puede engañar la vista, pero espero que nunca nos engañe nuestro corazón porque aún cuando la persona no fuera la que nosotros pensamos, a nadie le sobra un afecto y un cariño, sobre todo en este tiempo de Navidad.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Escúchalo en Baladas y Reflexiones
con el Padre Pablo

Todos los domingos de 9 p.m. a 1 a.m.
 

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