Baladas y Reflexiones

Es tiempo de Pentecostés

2015-05-22 19:33:28
Es tiempo de Pentecostés


Hola… Este domingo celebramos la Fiesta de Pentecostés, la venida del Espíritu Santo y el comienzo de la comunidad de fe en Cristo Resucitado que es la Iglesia.

En dos mil años de historia, la esencia de nuestra fe no ha cambiado en absoluto. Sin embargo, los tiempos modernos han llevado a mucha gente a la desconfianza y a la falta de esperanza.
Al leer estas líneas, puede que tú seas una persona que ha perdido recientemente a un ser querido o sin ser tan reciente su partida, te encuentras en un marasmo de dudas e incertidumbres que angustian tu vida y entristecen tus días.

Desde nuestra experiencia de fe y en el marco de la Iglesia que nace hoy en este tiempo de Pentecostés, el Espíritu de Dios ilumina el interrogante de la muerte y nos puede hacer verla de esta manera.
Escuchemos a quien partió que nos habla junto a Dios de esta manera: La muerte no es nada. No he hecho más que pasar al otro lado. Yo sigo siendo yo. Tú sigues siendo tú. Lo que éramos el uno para el otro, seguimos siéndolo. Dame el nombre que siempre me diste. Háblame como siempre me hablaste. No emplees un tono distinto. No adoptes una expresión solemne ni triste. Sigue riendo de lo que nos hacía reír juntos…Reza, sonríe, piensa en mí, reza conmigo. Que mi nombre se pronuncie en casa como siempre lo fue, sin énfasis ninguno, sin huella alguna de sombra. La vida es lo que siempre fue, el hilo no se ha cortado. ¿Por qué habría yo de estar fuera de tus pensamientos? ¿Sólo porque estoy fuera de tu vista? No estoy lejos, tan solo a la vuelta del camino… ¿Lo ves? Todo está bien… Volverás a encontrar mi corazón, volverás a encontrar su ternura acendrada. Enjuga tus lágrimas y no llores si me amas.

Estas palabras de ánimo no surgen del sentir poético de algún escribano de la vida, sino que son la verdadera imagen de aquellos a quienes lloramos en su partida y que llenos de esperanza volveremos a encontrar para vivir con ellos y en Dios la Eternidad.

Por ello, y por muchas cosas más, es vital nuestra fe en Dios y en las cosas de Dios. Como es vital también vivir nuestra historia personal de fe en la comunidad de creyentes, que es la Iglesia.
Hoy, desde estas líneas, le deseo a mi Iglesia un Feliz Aniversario.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

 

Escúchalo en Baladas y Reflexiones con el Padre Pablo
Todos los domingos de 9 p.m. a 1 a.m.


 

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