Baladas y Reflexiones

Grandes recuerdos de Navidad

2014-12-22 12:43:03
Grandes recuerdos de Navidad

Hola… Al salir a la calle hace algunos días me encontré con mi amigo “El Filósofo de la Encalada”. Habían pasado ya varios meses, al no verlo pensé lo peor.

Me comento que había estado enfermito pero me dijo: “Hierba mala nunca muere”. Sonreímos y me dice: Pablo porque no me hablas de tus Navidades, de aquellos momentos que viviste en tu pueblo cuando eras niño y aunque lejanas en el tiempo, sé que las tienes cercanas a tu corazón.

Por supuesto le digo, recuerdo que los niños de la escuela salíamos a uno de los riachuelos que había en el campo y en ese lugar, señalado por nuestros padres, recogíamos la arcilla con la cual ya en la escuela, moldeábamos a nuestra manera las imágenes del Portal de Belén: San José, la Virgen, el Niño Jesús, la mula, el buey, los pastores, el Ángel anunciador, las casitas y por supuesto la delicia de hacer con arcilla las ovejitas. Todo esto nos llevaba varias semanas de trabajo, y cuando la arcilla había secado la llevábamos a nuestras casas y allí nuestros papás nos ayudaban con la pintura. Creo recordar que eran crayolas de colores muy vivos, con las que dábamos vida a las imágenes, que con tanto cariño habíamos hecho con nuestras manos. Recuerdo a veces que era difícil distinguir entre la Virgen y San José, sino fuera porque éste llevaba barba; por supuesto que el Niño era inconfundible.

Una semana antes de la Navidad en algún lugar especial de la cocina, instalábamos nuestros Belenes, recuerdo que ello era un trabajo conjunto de toda la familia. No teníamos cajas ni nada que hubiéramos comprado, porque hasta el Portal de Belén lo hacíamos con ramas de árbol así como algunos de los establos del pueblo de Belén.

En esas fechas recuerdo también al señor cartero que se llamaba Francisco, era muy delgado y toda la vida lo recuerdo como una persona anciana, que en estas épocas de Navidad le hacíamos trabajar extra, ya que los carteros eran los que llevaban las tarjetas navideñas, que muchas veces nosotros hacíamos en la escuela o aquellas que apenas costaban unos centavos y que comprábamos, pero en todas ellas había una frase nuestra.

Recuerdo también el aguinaldo, que era el obsequio o la propina que en las Navidades se daba a las personas que hacían los trabajos públicos. Ellos iban por las casas y todos sabíamos que era la mejor manera de compartir la Navidad, con aquellos que todo el año nos servían con tanto cariño: el portero, el barrendero, el basurero, la guardia civil… estos son momentos de nostalgia, porque en ellos había mucho amor y por supuesto aquello no implicaba un gasto, sino que la Navidad era el compartir desde el corazón.

Desde aquí una Feliz Navidad para todos aquellos que domingo a domingo compartimos este espacio.

Escúchalo en Baladas y Reflexiones
con el Padre Pablo

Todos los domingos de 9 p.m. a 1 a.m.

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