Baladas y Reflexiones

La humildad es nuestra mejor condecoración

2014-09-19 21:19:48
La humildad es nuestra mejor condecoración

¡Hola! Cuentan que un famoso científico descubrió un hecho insólito para la humanidad. Con sus experimentos pudo crear doce seres idénticos a él, las copias eran tan perfectas que nadie podía distinguir el original de las demás. Además, sucedió algo increíble. Del cielo vino un ángel a recogerlo para llevárselo con él; cuando vio a las trece personas, es decir, a la auténtica y las doce copias, no pudo diferenciar quién era el original, pensó que no podía llevarse al cielo una copia y dejar en la tierra a quién había venido a buscar.

Este ángel regresó solo al cielo, y planteó el problema que vivió aquí en la tierra con el científico. Ante esto otro ángel comentó: “No se preocupen, yo voy a ir esta vez a la tierra y por supuesto que descubriré entre las trece personas al original”. Cuando el segundo ángel llegó a la tierra, fue directamente al lugar donde estaba el científico con sus copias, acercándose a una de las copias habló en voz alta para que le escuchasen todas las demás: “Este trabajo es imperfecto, he descubierto algo que nadie ha descubierto, tiene un gran defecto”. Y como un resorte, saltó el original diciendo: “Cómo se le ocurre a usted decir eso, ninguna copia está mal hecha”. El ángel sonrió y le dijo al que había hablado: “Vente conmigo, tú eres el original”.

El ángel concluyó, que a todo ser humano le mata su ego y le cuesta aceptar el hecho que puede cometer errores. De tal manera que cuando alguien se los hace ver, automáticamente se defiende, y como bien dice el dicho: “el pez por la boca muere”.

Es natural y humano defender lo que hacemos, pero la historia nos lleva a pensar que son muchas las veces que la humildad es nuestra mejor condecoración, y sobre todo, el poder aceptar los juicios y críticas de los demás. Por tanto, reitero que con humildad y no con altanería, podemos resolver las cosas negativas que los demás ven en nosotros. Creer que uno nunca se equivoca, que lo nuestro y solo lo nuestro, es perfecto y que nadie va a venir a enseñarnos lo que hay que hacer, esto no nos lleva al éxito. Por el contrario, nos lleva a un empobrecimiento y lo que es peor, son trabas para nuestro espíritu de superación. Esta es, lamentablemente, una actitud ante la vida que me parece que está muy generalizada hoy en día en nuestra moderna sociedad.

El valorarnos en los dones que Dios nos ha dado o en las capacidades que han sido puestas en nuestras vidas, no está reñido de manera alguna con el saber reconocer, que en el camino de la perfección siempre es importante la ayuda que nos puedan brindar los demás.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos Bendiga!

 

Escúchalo en Baladas y Reflexiones
con el Padre Pablo

Todos los domingos de 9 p.m. a 1 a.m.

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