Baladas y Reflexiones

La liebre

2015-07-31 15:03:19
La liebre

Hola… Una antigua historia cuenta que un día, un campesino estaba cultivando su chacra y vio a una liebre cruzar a la velocidad de un rayo su campo, con tan mala suerte que no se dio cuenta que había un árbol en su camino, chocó violentamente contra él y quedó muerta al instante. El labriego se acercó donde la liebre y tomándola en sus manos la llevó a su casa, donde con algún que otro ingrediente preparó un suculento plato. Al día siguiente, regresó a su chacra pensando que al igual que el día anterior otra liebre iba a cruzar su campo y podía chocarse contra el mismo árbol, así tendría de nuevo comida. Pensó que su trabajo era inútil si podía conseguir comida tan fácilmente. Sin embargo, pasaron los días, las semanas y ninguna otra liebre chocó contra el árbol y su campo comenzó a secarse.

A veces en la vida, al igual que en este relato que nos transmite la cultura milenaria china, nos ocurren situaciones similares y creemos que hechos fortuitos que nos pueden solucionar problemas momentáneos, pueden ser solución para toda una vida.

Lamentablemente vivimos una cultura del “mínimo esfuerzo”. Muchos hijos creen que se merecen todo y muchos padres piensan que por la dureza de sus vidas cuando fueron niños, tienen la obligación de darles todo a sus hijos para que no sufran lo que ellos sufrieron. ¡Que peligroso! y aun así teniendo a nuestros lados tantos ejemplos de vida me da la impresión que no hemos aprendido la lección.

Lo casual y lo fortuito son anécdotas de la vida que no sirven para nada, lo realmente importante es asumir el reto de la vida desde el esfuerzo personal y como dirían los antiguos “desde tu más tierna infancia”, es decir, aprender el valor de la vida y del esfuerzo personal, aprender que los logros sin lucha ni sacrificio no son más que “burbujas” que al menor viento de tempestad se revientan y desaparecen.

No esperemos que los demás hagan nuestro trabajo, no esperemos que los otros nos solucionen nuestros problemas, no hipotequemos nuestro sano orgullo por “un plato de lentejas”. Sembrémoslas nosotros, cultivémoslas nosotros, cosechémoslas nosotros, cocinémoslas nosotros y te darás cuenta después de comerlas el rico sabor de “tus lentejas”, porque éstas nunca te pasarán factura.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!
 

Escucha Baladas y Reflexiones con el Padre Pablo
Todos los domingos de 9 p.m. a 1 a.m.

 

Este video ha causado la indignación de más de un millón y medio de personas . Inicialmente se creía que era una mujer ansiosa por coger el ramo, pero se trata de una niña cargando a su hermanita…

Posted by Radio Ritmo Romántica on Jueves, 30 de julio de 2015

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