Baladas y Reflexiones

La luz.

2013-12-27 15:44:00
La luz.

Hola… Como despedida de este año y cordial saludo para el que se acerca, no encontré mejor manera de hacerlo que contándoles una historia que sucedió hace millones de años en un país lejano y que puede servirnos como aliciente para el año entrante. “Había una vez un pueblo que tenía muchísimo miedo a la invasión de los pueblos circundantes. Por ello, decidieron construir una ciudad subterránea. Pasadas varias generaciones seguían viviendo allí iluminándose con teas. En la noche salían sus guerreros para acopiarse de alimentos y a excepción de ellos, nadie más salía a la superficie.

Un día, un joven del poblado descubrió de casualidad una hendidura en la pared a través de la cual se filtraba un rayo de luz. Lleno de curiosidad le preguntó a su padre qué era aquello y éste con cara de pocos amigos le dijo: Hijo, no me molestes. Eso que has visto es malo para nosotros.

El joven siguió investigando y encontró nuevas posibilidades sobre aquello que acababa de encontrar, así que le insistió a su padre para que le diese respuesta a su interrogante.

El padre, muy preocupado acudió a los ancianos del pueblo para que tomasen cartas en el asunto. Ellos llamaron al joven y le explicaron que aquella luz era un peligro para sus ojos y que lo podía dejar ciego. Que esa luz provenía de la superficie, en donde había una infinidad de problemas y complicaciones. Por ello, este pueblo por generaciones se había protegido viviendo en ese lugar y así lo continuarían haciendo hasta la eternidad.

El joven se quedó mudo, con una sonrisa ficticia y unas palabras que no salían de su corazón le dijo a su padre y al consejo de ancianos que daba por terminado el asunto. Pero no fue así, una noche esperó escondido la salida de los guardias y sin que ellos lo notasen salió al exterior. Se encontró con una noche oscura similar al subterráneo en el que vivía, pero pasadas algunas horas comenzó a ver el amanecer. La luz del nuevo día le impedía abrir sus ojos, resistió varios días hasta que cansado, pensando que los ancianos tenían la razón y que se estaba quedando ciego, decidió regresar a la ciudad subterránea. Pero antes de hacerlo, se detuvo un momento a pensar en que aquello que veía era tan maravilloso, que si lograba adaptarse, él y su generación podrían ser los seres más felices de la tierra.

Comienza un nuevo año y te recuerdo estas palabras: “La Luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la recibieron” (Jn. 1,5)

Gracias por llegar hasta aquí. ¡Feliz Año Nuevo! ¡Que Dios nos bendiga!
 

Escúchalo en Baladas y Reflexiones
con el Padre Pablo

Todos los domingos de 9 p.m. a 1 a.m.

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