Baladas y Reflexiones

La paciencia

2016-04-18 08:52:38
La paciencia

Hola… Una de las culturas que ha trascendido al tiempo y que es muy enriquecedora en el presente, es la cultura de la China milenaria. Ellos solían transmitir sus conocimientos a través de pasajes de la vida, a los que siempre les encontraban una lección válida para poder mejorar las relaciones humanas.

La vida moderna, a la que calificamos con la palabra “stress”, posiblemente a muchos de nosotros nos hace añorar aquello que alguna vez tuvimos, sobre todo cuando éramos niños: la paciencia. Los antiguos decían “No por mucho madrugar, amanece más temprano” y sin el afán de interpretar esta frase que todos entendemos, en la actualidad la velocidad con la que suceden las cosas, nos hace olvidar que siendo pacientes encontraremos las cosas en su lugar.

Volviendo a la milenaria China, un día escuché esta historia: “En un lejano pueblo, eligieron a uno de sus conciudadanos para el cargo supremo, al que ellos llamaban gobernador. El que ocupaba este puesto, tenía la autoridad para tomar las decisiones más importantes del pueblo, las que por supuesto tenían una incidencia total en sus habitantes. El gobernador elegido mandó a llamar a uno de sus mejores amigos, a quien consideraba el más sabio del pueblo. Cuando llegó a donde él, le preguntó qué cualidad consideraba más importante para que pueda cumplir a cabalidad su función de gobernador. A lo que le respondió: Sea usted paciente. El gobernador le agradeció por su recomendación, pero le pidió que le diera otras dos o tres más. El sabio amigo le dijo: La segunda cualidad que debes tener es la paciencia. Entonces el gobernador exclamó: ¡Pero esa ya me la has dicho! Quiero una distinta. El sabio se quedó en silencio y el gobernador le insistió: Por lo menos dime una tercera cualidad. Y nuevamente el sabio respondió: Que seas paciente. El gobernador, en tono ofendido y perdiendo los papeles le dijo: Amigo, tú crees que soy tonto, ya te entendí…El sabio amigo le contestó: ¿Ves? No estás siendo paciente y yo te pedí que en tu gobierno, siempre seas paciente”.

A muchos de nosotros nos interesa tener acceso a las últimas generaciones del aprendizaje, y considero que tenemos razón; debemos estar preparados para el mundo tan exigente que nos ha tocado vivir, pero creo que la primera lección que debemos aprender debería ser la que viene de los antiguos y que siempre será nueva. Pobre de nosotros si estamos preparados para utilizar la tecnología del futuro, pero no tenemos “ni una pizca de paciencia”.
Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Escúchalo todos los domingos a las 8 de la noche en ‘Baladas y Reflexiones’

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