Baladas y Reflexiones

La ranita...

2015-02-27 12:13:40
La ranita...

Hola… Al igual que el pasado domingo, ahora sí abriendo la puerta del año escolar 2015, son muchos los proyectos y las tareas a realizar.

Creo que no sería posible mencionar todas a la vez y menos ejecutarlas. Sin embargo, hay una que considero conveniente reflexionar para poder asumir a lo largo del presente año en nuestra vida de padres, profesores y alumnos como un valor importante a interiorizar.

A continuación voy a contarte una anécdota que tiene parte de trabajo científico y a la vez una lección de vida, para asumirla en cada una de nuestras vidas. El trabajo científico se refiere a un experimento que alguien realizó en donde utilizó: Un recipiente con agua, una cocina a gas y una ranita.

El recipiente con agua se puso sobre una de las hornillas de la cocina y se calentó el agua hasta llegar a su grado máximo de calor, comenzando a evaporarse. En palabras cotidianas diríamos: el agua estaba que quemaba. En esta situación, el experimento consistía en tomar a la rana e introducirla en el agua hirviendo, de tal manera que al tocar el agua con su patita, ella saltaba con tal fuerza que salía del recipiente más rápido que “quien ve la cara del diablo”. Era imposible que se quedase más allá de unas décimas de segundo y no sabemos de dónde sacaba tal impulso, solo sabemos que no se quedaba en el agua hirviendo. Pero el experimento no quedó ahí. Con el mismo recipiente, la misma agua y la misma hornilla, en esta oportunidad apagada con el agua “tirando a fría”, tomaron a la ranita en cuestión y la ubicaron dentro del agua. En esta situación, la ranita estaba como en “Cancún”, solo le faltaba la sombrilla y el refresco. Después de unos minutos, encendieron la hornilla y el agua paulatinamente comenzó a calentarse. Al llegar a cierto punto, el investigador la sacaba del agua para no hacerle daño, porque si la dejaba unos minutos más, la ranita moriría “achicharrada”. Como conclusión del experimento, era obvio que la ranita sabía del peligro cuando lo tenía “delante de sus narices”, sin embargo cuando el agua se iba calentando paulatinamente, no era consciente porque se iba acostumbrando “a ella” y si la dejaban allí, hubiese muerto.

Trasladando esta historia al mundo de las personas, este tiempo de inicio del año escolar nos lleva a enseñar a nuestros jóvenes que muchas veces los problemas que destrozan nuestra vida no se ven con la claridad suficiente como para rechazarlos de plano.

Un primer trago, un primer cigarrillo, no nos queman hasta que llega el momento en que aquello que era “normal” se convierte en nuestra pena de muerte.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!



Foto:http://bellezaslatinas.com
Video:NSConsuelo

Escúchalo en Baladas y Reflexiones
con el Padre Pablo

Todos los domingos de 9 p.m. a 1 a.m.

Comentarios