Baladas y Reflexiones

No caves tu propia tumba

2015-09-18 16:45:18
No caves tu propia tumba

Hola… Era una casa ubicaba en medio del campo, bonita y no muy espaciosa, en la que vivía una pareja con sus dos hijos. La enfermedad se llevó tempranamente a la esposa y el papá tuvo que hacerse cargo de sus dos hijos.

Vivían tranquilos cultivando la tierra, cuidando del ganado e iban una vez al mes al pueblo para hacer las compras de lo que necesitaban. Un día, el mayor de los hijos presentó a su papá la mujer con la que se iba a casar y le pidió que les permitiera vivir en su casa, a lo que el padre aceptó gustoso. Ya eran cuatro en la casa y pasados algunos años, el hijo menor también le pidió permiso para vivir con su mujer, a lo que también accedió gustoso.

Pasaron unos años más y comenzaron a aparecer problemas en el hogar. Por un lado los hijos defendiendo a su padre y por otro lado, las esposas pidiendo que el papá saliera de la casa y se fuera a vivir a otro lugar. Los hijos les explicaron que era difícil, que vivían lejos del pueblo y que su padre había vivido toda la vida ahí, además esa casa la había recibido de su padre. Ante la insistencia de las esposas, cada vez más persistente, un día de invierno, ambos hermanos le propusieron a su padre salir a cazar. El padre les dijo: Hace frío, está nevando, apenas puedo caminar y en medio del bosque es difícil que nos puedan auxiliar ante cualquier imprevisto. Los hijos insistieron y acabó accediendo. Después de caminar algunas horas, el padre dijo: Este es el lugar

Los hijos no le entendieron y le preguntaron: Papá, ¿qué quieres decirnos? Y él respondió: Este es el lugar donde dejé abandonado a mi padre hace muchos años.
Los hermanos que tenían la intención de dejarle abandonado para que muriese por las inclemencias del tiempo y por la edad, se dieron cuenta de cómo a veces la historia se repite y que probablemente ellos también estaban “cavando su propia tumba”.

El avance de la humanidad también está en evitar errores que pudieron cometer nuestros antepasados para no caer en lo mismo.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!
 

Escucha Baladas y Reflexiones con el Padre Pablo
Todos los domingos de 9 p.m. a 1 a.m.

Comentarios