Baladas y Reflexiones

No siempre lo que valoras es lo que te salvará

2016-04-08 16:46:16
No siempre lo que valoras es lo que te salvará
La leyenda del ciervo y el león (Foto:istockphoto.com)

Hola… Hoy viajaremos a un bellísimo bosque ubicado en un lugar cuyo nombre no recuerdo, pero que sin dudar es el único lugar del mundo en donde los animales conversan, dialogan, se relacionan y sobre todo son capaces de dejarnos una bella historia. Había un animal que se distinguía de los demás porque poseía una belleza sin igual y era considerado el más bello entre los de su especie. Era un ciervo cuya cornamenta era la envidia de todos. Encontrándose ante un espejo se decía: Soy el animal más bello de todo el bosque, nadie me iguala, por eso soy el único y el mejor. Se admiraba de la belleza de su cornamenta, sin embargo se lamentaba de que la naturaleza le hubiera proporcionado unas patitas tan delgadas y débiles.

Un día sucedió algo inesperado, el rey león que era el más sabio de todos y que conocía a cada uno de sus compañeros, quiso darle una lección al ciervo para demostrarle que los principios que rigen la vida, no son aquellos con los que despreciemos a los demás.

Buscó la ayuda de un oso amigo y le dijo: Vamos a hacerle una jugada a este ciervo sobrado, dile que el león está hambriento y que cuando lo vea se vaya corriendo, porque si no se lo va a comer. El oso fue donde estaba el ciervo y le comentó: Ten cuidado, el león está hambriento y te puede comer. Cuando lo veas, huye de él lo más lejos posible.

Cuando el ciervo vio al león tras la advertencia, comenzó a correr con todas sus fuerzas adentrándose en el bosque. El león corría atrás de él y el ciervo casi exhausto, tuvo la mala suerte de pasar entre unas zarzas y su cornamenta se enredó en ellas, haciéndole imposible seguir avanzando. El león estaba apenas a un metro de distancia, se detuvo y el ciervo le pidió que por favor le salvara la vida. El león le dijo: Quiero que aprendas la lección, siempre valoraste tu cornamenta y despreciaste tus patitas, sin embargo estuviste a punto de perder la vida por tu cornamenta y quien te iba a salvar eran tus patitas.

Regresando a nuestro mundo: No siempre lo que valoras es lo que te salvará.
Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Escúchalo todos los domingos a las 8 de la noche en ‘Baladas y Reflexiones’

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