Baladas y Reflexiones

Pídeme lo que quieras

2015-10-12 14:35:43
Pídeme lo que quieras

Hola… Posiblemente la mayoría de los distinguidos lectores que me han acompañado a lo largo de los años, lo sigan haciendo durante los años venideros, de eso estoy seguro; es por ello que no te voy a contar la historia del señor de los Milagros, sin embargo no ha de ser ignorada, por ello me permito redactar unas líneas que nos transporten imaginariamente al Convento e Iglesia de las Nazarenas, en donde postrados ante la sagrada imagen del Señor y de nuestra Madre la Virgen, que como sabéis se encuentra en la parte posterior del cuadro, pedimos la sabiduría del cielo, algo tan simple pero necesario.

San Agustín decía: “Dame Señor lo que me pides y pídeme lo que quieras”.

Por ello me permito decirle en voz alta al Señor de los Milagros: Señor, qué quieres de mí. Tú sabes dónde estoy pero solo tú eres capaz de escudriñar el corazón de quienes me rodean y llegar a la verdad de su existencia. No eres Tú quien juzga, sino quien lleva a lo más profundo del corazón de mis hermanos la misericordia y el perdón.

Estoy seguro de que me pides ayuda no porque la necesites, sino por valorarme y decirme que al igual que tú, yo también soy capaz de llevar perdón y misericordia a quienes están a mi lado, personas a quienes muchísimas veces no conozco, no sé qué reacción puedan tener y no debo juzgar.

Como anécdota, recuerdo que cuando era niño y acompañaba a mi familia al hospital, los que en esa época llamaban practicantes, que son los ATS, enfermeros y enfermeras, se me quedó la imagen grabada de cuando daban un leve golpe antes de poner una inyección, con la intención de distraer al paciente del dolor de la aguja al hincarse. Una táctica muy simple pero efectiva. Por eso hoy, en este imaginario viaje a la Iglesia de las Nazarenas, le pido al Señor tener la suficiente misericordia con todos mis hermanos, con todos los seres humanos, para que pueda llegar a ellos con una infinita carga de comprensión y si fuera necesaria la corrección, que no siempre es agradable, sea en un espacio en donde la persona nunca se sienta agraviada.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga

[Foto:istockphoto.com]

Comentarios