Baladas y Reflexiones

San Juan Pablo II y San Juan XXIII

2014-04-25 14:50:00
San Juan Pablo II y San Juan XXIII

Hola… Seguramente al leer estas líneas, ya sabes que desde hace unas horas la Iglesia ha reconocido como Santos a quienes a partir de este momento llamaremos: San Juan Pablo II y San Juan XXIII.
Recuerdo muy difusamente la figura de Juan XXIII, el Papa Bueno, sin embargo Juan Pablo II, El Papa Peregrino, para mí no solo es un recuerdo sino una linda experiencia.
En estos días se ha hablado mucho de la vida de ambos Santos, pero en esta conversación me gustaría que conozcas algunas anécdotas de ellos.

De Juan XXIII, hombre sencillo y con un gran sentido del humor, nos cuentan que la primera noche que fue elegido Pontífice le pidió al Cardenal Nasalli que se quedara a cenar con él. El cardenal le dijo al Santo Padre que las disposiciones de la Curia Pontificia era que los Papas comieran solos. A lo que Juan XXIII respondió: ¡Tampoco de Papa van a dejarme hacer lo que me da la gana! El Cardenal Nasalli accedió a la petición y le preguntó: Santidad, ¿puedo traer Champagne? Juan XXIII respondió: Sí, por favor, pero no me llames Santidad, que cada vez que lo haces me parece que me estás tomando el pelo.

En la primera semana del pontificado de Juan XXIII tuvo que posar ante los fotógrafos, para que pudieran tomar las fotografías oficiales del nuevo Papa. En una ocasión, después de posar ante las cámaras, recibió en audiencia a Fulton Sheen, que era un Obispo muy conocido en los Estados Unidos porque predicaba en la televisión. Al saludarlo, el Papa Juan XXIII le dijo: Mire, Dios nuestro Señor sabía muy bien desde hace 77 años que yo iba a ser Papa. ¿No pudo haberme hecho más fotogénico?

Al escuchar la siguiente anécdota de Juan Pablo II, uno no deja de pensar en que los designios de Dios están por encima de lo que desea o planifica el ser humano. Juan Pablo II, aún Cardenal de Cracovia, a la muerte de Juan Pablo I tenía que llegar a Roma para elegir al sucesor. Él salió de Cracovia en su carro cruzando Austria, Alemania, ingresando por los Alpes a Italia hacia Milán y de allí a Roma. Sin embargo, antes de llegar a Roma, se malogra su auto en plena carretera, en un lugar apartado. Él intentó arreglarlo, pero el tiempo pasaba y no lo lograba reparar el desperfecto. Así que al cardenal Wojtyla (Juan Pablo II) no le quedó otra opción más, que hacer “auto stop”. Llegó a la Plaza de San Pedro en un camión, se bajó a toda velocidad para dirigirse a la capilla Sixtina, entró último y como todos sabemos, salió elegido Papa.

En esta fiesta del Señor de la Divina Misericordia le pedimos al Señor su bendición a través de los nuevos santos canonizados.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!
 

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con el Padre Pablo

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