Baladas y Reflexiones

Siembra semillas con amor...

2017-06-08 15:33:05
Siembra semillas con amor...
Siembra semillas con amor...

Hola… En nuestra conversación dominical de la semana pasada, te contaba de la misa que los exalumnos de la Católica ofrecimos a Jesús en agradecimiento por los cien años de la universidad.

Las semillas que la universidad sembró en nuestras mentes y en nuestros corazones, crecen y dan fruto en el momento menos esperado de nuestra historia personal.

Como te conté, el Dr. Jorge Capella Riera sembró en mí una semilla que se demoró más de 30 años para dar fruto.

Un día, terminada la clase de Tecnología Educativa I, me invitó a conversar y me preguntó (estábamos en la década de los 80) cuántas cartas enviaba a mis padres para contarles mi vida en el Perú. Le contesté que una al mes y en ese momento me dio la gran lección de vida al pedirme que cada día antes de acostarme, pensara en mis padres y les escribiera en dos o tres líneas lo que había hecho en el día.
Cuando hubiese llenado la hoja, la doblase y la pusiera en un sobre para enviarla por correo. Luego me dijo: Pablo, lo que tú escribas una vez, tus padres lo van a leer mil veces. Hazlo por ellos. Llegué a mi casa y a partir de aquel día empecé a “regar” la semilla que el Dr. Capella había sembrado en mí.

Después vinieron las llamadas telefónicas, el internet y el Skype. Sin embargo, aquello que sembré en la década de los 80 tuvo su fruto en esta época. Hace un año, unos días después de que mi madre partiera al cielo, mi padre, mi hermana, mis sobrinos y yo revisábamos lo que había dejado y grande fue la sorpresa al encontrar en un cajón con llave todas las cartas que les había enviado. En ese momento entendí que en cualquier momento de nuestras vidas podemos cosechar los frutos de las semillas que vamos sembrando, que aparentemente no tienen mayor valor pero que con el paso del tiempo, al igual que el buen vino, van desarrollando y para mí, ese fue el más exquisito fruto con sabor a amor y gratitud y cuyo límite solo puede ser el cielo.

Se lo conté a mis alumnos del colegio Nuestra Señora del Consuelo y ahora te lo cuento a ti, para que cada uno de los días de nuestra vida cultivemos con amor semillas que algún día se convertirán en sabrosos frutos que nos fortalecerán.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Escúchalo todos los domingos a las 8 de la noche en ‘Baladas y Reflexiones’

Escucha las mejores baladas, las 24 horas AQUÍ

Comentarios