Baladas y Reflexiones

Virgen del Pilar.

2013-10-11 23:02:19
Virgen del Pilar.


Hola… Sé que me había comprometido con ustedes a ampliar la historia y conclusiones del domingo pasado. Sin embargo, te pido que me concedas comenzar estas líneas con una oración especial en honor a Nuestra Madre, la Virgen, quien hace casi dos mil años, cuando vivía con Juan el evangelista en la ciudad de Éfeso, Turquía, se le apareció “en cuerpo mortal” al apóstol Santiago, quien se encontraba a orillas del río Ebro, en donde ahora está la ciudad de Zaragoza, en España.
 Cuando era un adolescente, viví en esta ciudad y durante años participé en los cultos que le brindan a la Virgen, en la advocación de esta región: La Virgen del Pilar.

Considero que lo que te acabo de mencionar, tiene relación con la historia que contamos el domingo pasado sobre aquel vecino que sembraba árboles, pero apenas los regaba para que sus raíces buscaran en lo profundo de la tierra el agua y el alimento, de esta manera, los árboles crecían despacio, pero fuertes y robustos ante los avatares y vientos de la vida.
Digo que este tema tiene algo que ver con el hecho histórico que nos cuenta cómo la Virgen se le aparece a un Santiago destruido, cansado, desilusionado porque las cosas no le estaban saliendo como él las había proyectado. Su afán evangelizador estaba por los suelos, sin embargo, la Virgen María se le apareció y le dijo: Santiago, no te desanimes, sigue luchando porque este pueblo honrará grandemente a mi hijo, Jesús.

Oramos demasiado para no tener dificultades, pero lo que necesitamos hacer es pedir a Dios que nos ayude a desarrollar raíces fuertes y profundas, de tal manera que cuando las tempestades lleguen y los vientos helados soplen, resistamos con valor y no seamos dominados por ellos.

Lamentablemente, el facilismo con el que a veces educamos a nuestros niños y adolescentes, puede llevarlos en un futuro a convertirse en inútiles, incapaces de enfrentar adecuadamente los problemas que se les presenten en la vida real.

Te confieso que siento una envidia sana al ver cómo nuestros niños, que recién están aprendiendo a caminar y hablar, manejan los aparatos electrónicos con una facilidad y rapidez sorprendente. Yo estoy a años luz de lograr esas habilidades. Sin embargo, me pregunto cuántos de estos niños o adolescentes han tenido el espacio necesario para el silencio, para la reflexión, para la interiorización, para la creatividad que los preparen para que cuando ellos sean como nosotros y arrecien quizás vientos más fuertes que los nuestros, tengan la fortaleza y el dominio de sí mismos, suficientes como para poder afrontarlos y vencerlos.

Sería grave que ante las dificultades “se les cuelgue el sistema”.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Escúchalo en Baladas y Reflexiones
con el Padre Pablo

Todos los domingos de 9 p.m. a 1 a.m.

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