Entre la Arena y la Luna

La mamá más mala del mundo...

2014-12-30 13:30:00
La mamá más mala del mundo...


Siempre estuve segura de que me había tocado la mamá más mala del mundo. Desde que era muy pequeña, me obligaba a desayunar o a tomar algo por la mañana, antes de ir a la escuela, por lo menos debía tomar leche, mientras que otras madres ni se ocupaban de eso. Me hacía un sandwich o me daba una fruta, cuando los demás niños podían comprar papitas y comer otras cosas ricas.

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¡Cómo me molestaba eso!

Y también sus palabras: «Come, ¡anda!, ¡no dejes sin terminar!, ¡acaba!, ¡hazlo bien!, ¡vuelve a hacerlo!», y así siempre…

Violó las reglas al poner a trabajar a menores de edad, me obligaba a hacer mi cama, a ayudar en la preparación de la comida y hacer algunos mandados.

El más horrible era ir por el super o por mis hermanos, con ese calor y las largas filas. ¡Cuanto trabajo!

Fui creciendo y mi mamá se metía en todo: ¿Quiénes son tus amigas? ¿Quiénes son sus mamás? ¿Dónde viven?”.

Lo peor fue cuando empecé a tener amigos, mientras las otras amigas los podían ver a escondidas, yo los tenía que pasar a la sala y presentarlos. ¡Era el colmo!

Y el interrogatorio de costumbre:

¿Cómo te llamas ?, ¿dónde vives ?, ¿qué estudias ?, ¿trabajas ?”.

Los quehaceres fueron en aumento… Barre, arregla el closet, todo eso era para enojarme más y más.

Los años también pasaron. Me casé e inicie una nueva familia.

Ahora soy madre también, y con gran satisfacción le he dado gracias al Señor por mi mamá.

Gracias al cuidado que tuvo con mis alimentos crecí sana y fuerte, y cuando llegué a enfermarme me cuidó con mucho cariño.

Gracias a la atención que puso en mis tareas logré terminar mi carrera.

Gracias a que me enseñó a hacer labores en la casa, ahora tengo mi hogar limpio y ordenado y sé administrar mi hogar.

Gracias al cuidado que puso para que yo escogiera a mis amigas aún conservo a algunas y son un verdadero tesoro.

Gracias a que conoció a mis amigos, pude darme cuenta quién era el mejor y ahora es mi esposo.

Gracias Señor por darme a mi mamá, a mi mamá querida, a quien solo le vi defectos y no cualidades, a esa mamá, que me ha amado tanto y me formó tan bien.

¡Solo te pido, Señor, que ahora que tengo mis hijos, me consideren la mamá más mala del mundo!


Entre la Arena y la Luna con Blanca Ramírez.
Las mejores historias y consejos de amor para parejas.
De lunes a sábado de 8 p.m. a 1 a.m.

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