Madre, Amiga, Mujer

Amar no es renunciar

2015-08-25 09:06:30
Amar no es renunciar


Dos jóvenes que vivían en un pueblito de leñadores se pusieron de novios. Él tenía veinte años, ella, dieciocho, era hermosa, de pelo muy largo, tanto que le llegaba hasta la cintura.
La historia cuenta que todo el pueblo estaba contento con ese noviazgo. Hasta que, pasados cinco o seis años, el pueblo entero se puso de acuerdo para ayudar a que ambos se casaran. Les regalaron una cabaña, con una parcela de árboles para que él pudiera trabajar .

Después de casarse se fueron a vivir allí. Cuando el día del primer aniversario se acercaba, ella sintió que debía regalar a su esposo algo que le demostrara su profundo amor. Para eso fue ahorrando durante varias semanas. Decidió bajar al pueblo para ver qué podía encontrar allí y empezó a caminar por las calles.

Al pasar por la joyería, vio una hermosa cadena de oro. Entonces recordó que había un solo objeto material que su esposo adoraba verdaderamente: se trataba de un reloj de oro que su abuelo le había regalado antes de morir.

Ella pensó: Qué maravilloso regalo sería esta cadena de oro para aquel reloj. Entró a preguntar cuánto valía: era mucho más dinero del que ella había imaginado. Hubiera tenido que esperar tres o cuatro aniversarios más para poder comprárselo. Pero ella no podía esperar tanto. Salió de la joyería un poco triste, pensando qué hacer para conseguir el dinero, hasta que, al pasar por la peluquería del pueblo, se encontró con un cartel que decía: Se compra pelo natural. Y como ella tenía ese largo pelo rubio, que no se había cortado desde hacía diez años, no tardó en entrar a preguntar. Con el dinero que le ofrecían, junto al que había ahorrado, alcanzaba para comprar la cadena de oro. Entonces no lo dudó y se lo cortó.

Cuando su esposo regreso de trabajar, ella bajó las luces, puso sólo dos velas y se colocó un pañuelo en la cabeza. Porque él también amaba su pelo y ella no quería que él se diera cuenta de que se lo había cortado. Ya habría tiempo después para explicárselo. Él llegó. Se abrazaron muy fuerte y se dijeron lo mucho que se querían. Entonces, ella sacó de debajo de la mesa la cajita que contenía la cadena de oro para el reloj. Y él fue hasta el ropero y extrajo de allí una caja muy grande que le había traído mientras ella se cortaba el pelo. La caja contenía dos enormes peines de plata que él había comprado, vendiendo el reloj de oro del abuelo.

Si ustedes creen que el amor es sacrificio y renuncia a uno mismo; por favor no se olviden de esta historia. El amor no significa renuncia de uno mismo, sino crecimiento y mutuo enriquecimiento personal.

El amor no está en nosotros sólo para sacrificarse por el otro, sino sobre todo para disfrutar mutuamente de la existencia del otro.

Fuente: encontrarse.com
Foto:istockphoto.com

 

Lo que una madre es capaz de soportar parr traer a un hij@ al mundo es realmente increíble…

Posted by Radio Ritmo Romántica on Domingo, 26 de julio de 2015

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