Baladas y Reflexiones

La novena sinfonía de Beethoven

2017-11-10 11:07:05
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La novena sinfonía de Beethoven
La novena sinfonía de Beethoven (Foto:istockphoto.com)

Hola… Continuamos en Alemania, concretamente en la ciudad de Bonn. Beethoven conversa con una joven virtuosa del piano, a quien encontró interpretando piezas musicales que él había escrito. Recordamos que la joven en cuestión era ciega y que había aprendido a tocar piano escuchando durante varios años, a una amiga en cuya casa vivían ambas.

Recordando esta historia que te conté la semana pasada, la joven le dijo al músico cuánto soñaba con poder ver una noche oscura iluminada por una luna llena y era consciente que para ella eso era imposible por su ceguera. Toda la iluminación de la sala dependía de una vela que en un momento dado a efecto de una corriente de aire se apagó, quedando el resplandor de la Luna como única luz en aquella habitación. Tan bello era el momento que Beethoven sintió la necesidad de colocar sus manos sobre las teclas del piano y comenzó a crear la famosa Sonata “Claro de Luna”.

Después de algunos años, a Beethoven no le fue bien en la economía y su sordera era total lo que le impedía, entre otras cosas, ser un hombre feliz. En algún momento su desesperación llegó al punto de desear su propia muerte, sin embargo él mismo contaba que solo con recordar cómo nació la Sonata “Claro de Luna”, pensaba en lo bella que es la vida cuando uno puede ayudar a otras personas. Y al final de sus años, desde la esperanza y la gratitud creó su pieza magistral titulada el “Himno de la Alegría”.

Me permito a través de esta anécdota sugerirte que seamos un poco más paciente con nuestras vidas y todo lo que nos suceda algún día, si sabemos esperar veremos cuan magnifico es el cuadro que Dios dibujó en nosotros. No sobra ningún trazo, no sobra ningún color.

Celebrando el día de los difuntos recuerdo la frase que tiene la lápida de mi madre: “Lo que sembraste en la tierra, cuídalo desde el cielo”.  La grandeza de la fe ilumina nuestro dolor y nos descubre esa esperanza real de saber que aquellos que nos precedieron desde el cielo son una fuente inagotable de bendición.

“Dios creó el mundo y se lo alquiló a los valientes…”

Gracias por llegar hasta aquí.  Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Escúchalo todos los domingos a las 8 de la noche en 'Baladas y Reflexiones'

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