Baladas y Reflexiones

Michu, el osito de felpa.

2013-12-13 18:02:22
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Michu, el osito de felpa.

Hola… Estando cerca de la Navidad, me gustaría compartir contigo una bella historia que me contaron: “Michu era un osito de felpa, cuyas plantas de las patitas estaban forradas de terciopelo rojo, dos botones azules le servían de ojos y su nariz era de lana. Su dueña era una niña cruel y caprichosa que lo trataba muy mal. Por eso, aprovechando el barullo que precede a la Navidad, Michu huyó de la casa. Se fue caminando feliz por la nieve, descubriendo los árboles, las mariposas, los pájaros, las estrellas… todo le parecía increíblemente hermoso.
En la noche de Navidad, Michu vio que se acercaba un trineo halado por un reno, lleno de paquetes envueltos en papel de colores. El reno se detuvo y le contó que Papá Noel estaba viejito y enfermo, y que esa noche no podría salir a entregar los regalos. Le invitó a acompañarle y juntos vivieron un maravilloso viaje, en el que dejaban los juguetes en las chimeneas de las casas. Cuando llegaron a la última casa, se trataba de una choza en la espesura del bosque, en ella vivía un niño enfermo. Michu rebuscó con su patita en el gran saco, pero no encontró nada. El osito pensó en el niño y en que ese día no iba a recibir ningún regalo, así que le dio una última mirada al hermoso campo donde había disfrutado tanto, se dio media vuelta, caminó hacia los zapatos del niño , acomodó sus patitas en ellos y esperó a que el niño despertase…”

Pienso que el valor de la Navidad no está en los regalos que se puedan recibir, sino en cuánto de tu alma y de tu corazón estés dispuesto a dar como regalo para los demás. La Navidad no se recibe, se dona, es más, se trata de una autodonación para crear en el corazón de los demás una llama de esperanza en aquello que en los últimos tiempos hemos ido perdiendo muchos de nosotros: Confianza en el Ser Humano.

Esa capacidad de acercarse a alguien, mirarle con serenidad a sus ojos y que a través de los tuyos, la otra persona sienta la paz de tu alma y comprenda que a pesar de las diferencias que puedan existir entre ambos, en lo más profundo de vuestros corazones anida la paz y el amor. Esto no viene envuelto en papel de regalo, nosotros somos ese papel de regalo, a veces deforme, muchas veces arrugado y sobre todo roto por el trajín de la vida, pero dentro de nosotros está siempre intacto el amor que Dios puso en nuestros corazones; porque un día al nacer fuimos para la humanidad una esperanza que Dios ponía en este mundo para hacerlo cada vez mejor. Para esto son nuestras Fiestas Navideñas para descubrir y compartir el amor que llevamos dentro. 

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!

Escúchalo en Baladas y Reflexiones
con el Padre Pablo

Todos los domingos de 9 p.m. a 1 a.m.

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