Baladas y Reflexiones

Toma un baño de silencio...

2015-02-16 12:29:54
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Toma un baño de silencio...

Hola… Al escribir estas líneas me encuentro muy cerca de Lima, estoy en un precioso lugar que lo describiría brevemente de esta manera: Aquí se ve crecer a la naturaleza.

Es una casa de retiro ubicada en Ñaña al Este de Lima, inmensa, miles de metros cuadrados en los cuales predomina la vegetación, la naturaleza en todo su esplendor. Al despertarme y abrir las ventanas escucho el trinar de los pájaros, el murmullo del riachuelo y siento el olor a naturaleza, que me hace evocar mis años de niñez y adolescencia en mi pueblo natal.

Hoy en día pareciera que necesitásemos del ruido para vivir, simplemente uno lo busca desde que se levanta hasta que se acuesta. Te indicaré algunos de estos momentos para que los vayas colocando a lo largo de tu día: la tele, la radio, el teléfono, la alarma del carro, el ruido de la calle, la persona que grita de acera a acera, el auto que corre como fórmula 1…

Antes los hombres tenían una gran ventaja, vivían en un ambiente de silencio: los bosques, los campos… eran silenciosos. Ahora todo es ruido y nos hace mucho daño, cada sonido produce un desgaste nervioso. En cambio, el silencio es una práctica curativa: calma y sana, trae una sensación de descanso que se convierte en verdadera terapia para calmar los nervios.
Me permito sugerirte que a partir de este lunes, busques en tu horario diario un tiempo “para bañarte de silencio”, gozar de la solemnidad y esplendor de la naturaleza. Busca en tu hogar una habitación, coloca una vela encendida, cierra levemente los ojos, abstráete de tu exterior y haz un breve viaje interior donde podrás encontrar la paz que tanto ansías. Los poetas, los santos, los grandes artistas gozaban del silencio: contemplar un paisaje, mirar correr las aguas de un torrente, observar los vaivenes del mar, lanzar los ojos hasta donde se pierda el horizonte; esta alegre soledad bañaba de paz sus almas, el goce exquisito de la contemplación de estas bellezas de la naturaleza, quedaba como un recuerdo precioso en su memoria para irse a refugiar allí cuando la vida los llenaba de complicaciones.

Estoy seguro que cerca de tu casa hay un parque, no lo veas como un lugar que la municipalidad diseñó como pudo hacerlo con otros espacios dentro del distrito. Gózalo en plenitud, porque es un regalo que Dios te ha dado para que te llenes de esa paz y tranquilidad interior que tanto necesitamos hoy en día los seres humanos. Espero que al leer estas líneas, hayan servido para que de una vez por todas tomes la decisión de priorizar el silencio en tu vida.

Gracias por llegar hasta aquí. Hasta la próxima semana. ¡Que Dios nos bendiga!


Escúchalo en Baladas y Reflexiones
con el Padre Pablo

Todos los domingos de 9 p.m. a 1 a.m.

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